Las semillas de linaza son ricas en fibra, vitaminas, minerales, proteínas, grasas vegetales y antioxidantes que ayudan a prevenir el daño celular. Es probable que su cultivo comenzara en Oriente Próximo hace unos 10.000 años, pero solo se tienen referencias históricas desde hace 5.000 años por el uso del lino en la confección de ropa y la fabricación de cuerdas. Semillas de lino Las momias egipcias se envolvían con sábanas de lino que simbolizaban la pureza y la luz divina. De hecho, fue la fibra más utilizada por los europeos junto con la lana hasta que fue sustituida por el algodón y los materiales sintéticos en el siglo XVIII. Hoy en día, la mayor parte de su cosecha mundial, se destina a la producción de aceites con fines industriales. Esta semilla protege el corazón; reduce la inflamación, la presión arterial y los niveles de glucosa en sangre; incluso combate diferentes alteraciones neurológicas, mejorando el funcionamiento del cerebro. ¿Sabías que, además, produce un...
Un blog de Iker Peña Hernández