A comienzos del siglo XIX, conservar la leche fresca era un desafío enorme: se estropeaba rápido y la refrigeración no estaba extendida. Por eso, inventores y cocineros buscaron métodos para alargar su vida útil. Leche condensada La Lechera El confitero y chef francés Nicolas Appert fue uno de los pioneros, y en 1827 produjo por primera vez una forma primitiva de leche condensada. Algo más tarde, en 1856, el ingeniero estadounidense Gail Borden patentó la leche condensada tal como la conocemos hoy. Su objetivo: evitar enfermedades causadas por leche contaminada y ofrecer un alimento seguro y duradero. Su método consistía en evaporar parte del agua de la leche y añadir azúcar para mejorar la conservación. ¿Sabías que durante la Guerra Civil estadounidense, la leche condensada se convirtió en un recurso esencial para los soldados? Era fácil de transportar, no se estropeaba y aportaba energía rápidamente. A finales del siglo XIX ya era un producto habitual en muchos países y en...
La avena es un cereal que se cultiva desde hace miles de años, especialmente en regiones frías y húmedas de Europa y Asia. Aunque hoy es un alimento muy valorado, durante siglos se consideró un cultivo “menor” comparado con el trigo o la cebada. Los pueblos celtas y germánicos la consumían con frecuencia, mientras que en la antigua Roma se usaba más como alimento para animales. Copos de avena Entre sus beneficios más destacados: regula el colesterol, controla los niveles de azúcar, mejora la digestión, aporta energía sostenida, es rica en nutrientes (proteínas vegetales, hierro, magnesio, zinc, vitaminas del grupo B y antioxidantes), y es perfecta para controlar el apetito y evitar picos de hambre. La avena se puede comer en copos, harina, salvado, como bebida, en granola o muesli. Además, es naturalmente libre de gluten. En cosmética se usa la avena coloidal para calmar irritaciones y cuidar pieles sensibles. Por su capacidad para nutrir, saciar y adaptarse a casi cualquier...