Si hay un cuadro que me parece verdaderamente adorable y tierno, ese es Los ángeles de la Madonna Sixtina , los dos célebres angelitos pensativos de Rafael Sanzio, pintados entre 1513 y 1514. La obra original representa a la Virgen María con el Niño Jesús, acompañados por San Sixto y Santa Bárbara, descendiendo suavemente entre nubes hacia el espectador. Los ángeles de la Madonna Sixtina de Rafael Sanzio Lo más curioso es que estos angelotes, hoy universalmente reconocidos, no eran los protagonistas del cuadro. De hecho, algunos análisis sugieren que fueron incorporados casi como un “añadido” final, quizá una nota espontánea del artista. Su actitud relajada, su gesto casi cotidiano y su posición en el margen inferior aportan un encanto muy humano, que contrasta con la solemnidad del resto de la escena. A partir del siglo XIX, y especialmente durante el XX, estos querubines comenzaron a vivir una vida propia: aparecieron en postales, anuncios, tazas, láminas y toda clase de o...
La camelia es una flor originaria de Asia oriental, especialmente de China, Japón y el Sudeste asiático. Crece de forma natural en bosques húmedos de media altitud, donde el clima suave y la humedad constante favorecen su desarrollo. Su nombre proviene del botánico jesuita Georg Josephus Kamel, cuyas descripciones inspiraron a Linneo para bautizar el género Camellia. Flor de camelia Las camelias llegaron a Europa entre los siglos XVII y XVIII, transportadas por comerciantes y misioneros. En España, especialmente en Galicia, se popularizaron a partir del siglo XIX por su clima perfecto: lluvioso, suave y con suelos ácidos. Son arbustos o árboles que pueden alcanzar hasta 10 metros y sus flores pueden ser blancas, rosas, rojas o bicolores, con formas que recuerdan a rosas o peonías. Florecen en invierno y principios de primavera. En Japón, además, aparece en textos sagrados y se asocia a mitos y deidades. En Asia, esta flor simboliza pureza, elegancia y amor eterno; en G...