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Anne Hathaway, mucho más que Andy Sachs

Anne Hathaway (1982) vuelve a estar en el centro de la conversación cultural como protagonista de la recién estrenada El diablo viste de Prada 2. Sin embargo, hay un curioso detalle sobre su nombre que muchos desconocen: Anne Hathaway se llamaba también la esposa de William Shakespeare. Sus padres, grandes amantes de la literatura, eligieron ese nombre como sutil y hermoso tributo cultural. 

Anne Hathaway

Aunque hoy resulta imposible no asociarla con Andrea “Andy” Sachs, Hathaway ha confesado en repetidas entrevistas que al principio no estaba del todo convencida de aceptar El diablo viste de Prada (2006). Temía quedar encasillada en un tipo de papel y dudaba de su encaje en una historia tan estrechamente vinculada al mundo de la moda. Paradójicamente, aquel personaje marcó un antes y un después en su carrera: supuso su consolidación definitiva como actriz protagonista adulta en Hollywood. 

Durante el rodaje de la primera película, Hathaway reconoció haber aprendido a utilizar la moda como una poderosa herramienta narrativa y de construcción de identidad, tanto dentro como fuera de la pantalla. Fiel a su costumbre de evitar secuelas, la actriz sorprendió al confirmar su regreso en El diablo viste de Prada 2. La razón fue clara: el guion presenta a una Andy más madura, segura de sí misma y enfrentada a conflictos acordes a su momento vital, un retrato con el que Hathaway se sintió profundamente identificada. 


Considerada una de las actrices más premiadas de su generación, Anne Hathaway ha cosechado a lo largo de su carrera un Oscar, un Globo de Oro, un Bafta y varios Critics' Choice Awards, entre otros reconocimientos. En total suma más de 40 premios y supera el centenar de nominaciones. Una auténtica bestia de la interpretación que, además de talento, encandila al público con su naturalidad y su sonrisa inconfundible. 

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