Érase una vez un punto. El punto soñaba con ser línea algún día, pero no sabía cómo hacerlo. No es que no quisiera ser punto. Le encantaba poner fin a las frases, insinuarse con puntos suspensivos... ¡Era muy directo! Y ayudaba a formular preguntas, pero sentía que estaba vacío por dentro. Quería ser una línea como las demás. Así que, se puso a buscar cómo conseguirlo. Caminó por mucho tiempo, subió montañas, buceó en el mar, surcó los cielos, pero nada... se sentía perdido y se vino abajo. Estaba tan desesperado por llegar a ser algo más, que no se paró a mirar atrás para contemplar todo lo que hizo todo este tiempo. Cuando lo hizo, por fin se dio cuenta de que una línea solo es un punto en movimiento. Sigue adelante.
![]() |
| El punto que quería ser línea |

Comentarios
Publicar un comentario