Luis Manuel Ferri Llopis (1944), más conocido como Nino Bravo (su nombre artístico se lo puso su manager), fue una de las voces más extraordinarias de la música en español. Desde joven trabajó en oficios humildes (como joyero o bodeguero) mientras desarrollaba su pasión por la música. Formó parte de grupos como Los Hispánicos y Los Superson , donde empezó a destacar por su potente voz. Nino Bravo Su salto a la fama llegó a finales de los años 60 y comienzos de los 70. En 1970 triunfó con “Te quiero, te quiero” (su primer gran éxito), “Noelia”, “Un beso y una flor” y “Libre”. En pocos años se convirtió en una de las voces más importantes del pop español e iberoamericano, gracias a su estilo emotivo y su potencia vocal. Tristemente, el 16 de abril de 1973, cuando tenía solo 28 años, murió en un accidente de tráfico cerca de Villarrubio (Cuenca), cuando viajaba de Valencia a Madrid. Pero a pesar de su corta carrera, su impacto fue enorme. Dejó canciones que aún hoy sigue...
Hoy rescato y comparto uno de los textos (201) del libro “Minuto de sabiduría” de C. Torres Pastorino que dice así: Mantén el buen humor en cualquier circunstancia. Y trata de mantener vivo el buen humor de todas las personas que te encuentren en la vida. La alegría es medicina divina. La tristeza, en cambio, nos hunde en un mar de barro, que salpica y ensucia a los que se nos acercan. También en los sufrimientos y penas, trata de ser alegre, porque la alegría es la mejor medicina para conseguir la felicidad.