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Abucheos a Enrique Iglesias en Santander

Enrique Iglesias provocó este fin de semana en Santander la ira de miles de personas que asistieron a uno de sus recitales musicales, el único que el cantante ofrecerá en nuestro país. 

Enrique Iglesias en su concierto de Santander
Iglesias salió al escenario con media hora de retraso, dio un concierto demasiado corto (de solo hora y media y diez canciones), hubo fallos de sonido, hizo playback y se marchó sin despedirse. Demasiadas pifias que algunos tildaron de atraco y reclamaron la devolución del dinero invertido en sus entradas. 

Hasta Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, que también estuvo en el concierto, dice que fue una actuación bochornosa, que había una diferencia abismal entre lo que cantaba y lo que se oía. 

A pesar del polémico y breve espectáculo y los abucheos de muchos seguidores, Iglesias dio las gracias a su público y afirmó que fue una noche mágica. ¿Mágica? Ja, ja, ja. Algo incomprensible si ves y escuchas la pitada final del concierto y lees las opiniones negativas de muchos asistentes en las redes sociales. 


Lo cierto es que el hijo de Julio Iglesias ya nos tiene acostumbrados a este tipo de espectáculos vergonzosos. Hace unos años, en una de sus actuaciones, le falló la voz al interpretar una versión del clásico de Nacha Pop "La chica de ayer". Desde el principio sonó completamente desafinado. 


En México tuvo otro percance en 2015, pero esta vez con un dron que estaba captando imágenes. El cantante intentó agarrarlo para ofrecer a su público una visión de lo que él estaba viendo y se hizo un corte en varios dedos de la mano derecha. Tuvo que recibir asistencia inmediata para detener la hemorragia. 

Su último "tierra, trágame" lo vivió durante los NRJ Awards de 2016. El cantante levantó las manos para animar a su público mientras su voz seguía sonando sin él. 

Son muchos los artistas que utilizan el maldito playback en sus recitales, pero de ahí a ofrecer un show mediocre va un trecho. A los que pagaron por verle en directo no creo que les hiciera mucha gracia, las cosas como son. 


Nada que ver con Adele, que tras dejarse la voz en cada uno de sus conciertos estaría considerando dejar la música definitivamente. Aprende Iglesias, menos autotune y más directos. 

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