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La increíble historia de Saroo Brierley

Su libro autobiográfico A Long Way Home (Un largo camino a casa) se publicó en 2014 y en 2016 se adaptó para la película Lion, protagonizada por Dev Patel y Nicole Kidman. 

La historia de Saroo Brierley es realmente increíble. Nació en Khandwa (India, 1981) en el seno de una familia muy pobre. Su padre les abandonó por otra mujer y su madre intentó, como pudo, sacar adelante a sus cuatro hijos. El sueldo de Kamla, la madre de Saroo, no daba para mucho y sus hijos mayores intentaban ayudar en lo posible en el presupuesto familiar. 

Saroo en el orfanato Nava Jeevan de Calcuta
Guddu, el mayor de sus hermanos, solía trabajar barriendo los vagones del tren y un día de esos partió con Saroo a la estación de Burhampur. Mientras Guddu barría vagones Saroo le esperó en un banco del andén. Al ver que su hermano no regresaba decidió entrar en un tren estacionado y sin saber cómo llegó hasta Calcuta, a unos 1.600 kilómetros de su casa. Ahí, con 5 años, sobrevivió como pudo, buscando comida en las calles y durmiendo en los alrededores de la inmensa estación de Howrah. 

En la capital del estado indio de Bengala Occidental estuvo a punto de ahogarse dos veces en el río y un hombre sospechoso y demasiado cariñoso le ofreció ayuda para encontrar su casa. Saroo vio algo raro en él y decidió escapar. 

Saroo se perdió al recorrer 1.600 kilómetros en tren
Tras muchas peripecias acabó en un orfanato llamado Nava Jeevan, que en hindi significa "nueva vida". La señora Sood, de la Sociedad India para el Apadrinamiento y la Adopción (ISSA) hizo lo que pudo para encontrar a su familia, pero el pequeño apenas recordaba el nombre de sus hermanos y el de su madre. Desconocía el nombre de su ciudad natal. Al ver que las autoridades no sabían quién era ni dónde estaba su familia le dieron por "perdido". Sood intentó buscarle otra familia y fue adoptado por Sue y John Brierley. 

Saroo con su familia australiana
Saroo con Sue y John Brierley, su familia adoptiva
El 25 de septiembre de 1987 llegó a Melbourne. Saroo creció feliz pero nunca olvidó a su familia biológica, quería encontrarla, necesitaba saber de dónde venía, quién era. Su único instrumento para lograr su hazaña era Google Earth. 

En 2007 conoció a estudiantes internacionales en Camberra, la mayoría indios. Con su ayuda, la de su novia y sus padres adoptivos en marzo de 2011 consiguió encontrar la estación en la que se perdió. Un año más tarde, con 30 años, viajó a la India. En Khandwa encontró a su familia, se reconocieron al instante. Llevaban 25 años sin verse. Volver a encontrar a su familia biológica fue una experiencia abrumadora. Sus hermanos Kallu y Shekila le dieron la trágica noticia de que Guddu no podría reunirse con ellos. La misma noche que Saroo se perdió Guddu tampoco volvió a casa, murió en un accidente de tren. 

Saroo con su familia india
Tras unos días en su ciudad natal, Brierley regresó a Australia y en noviembre de ese mismo año volvió a la India. Saroo hizo el mismo trayecto en tren que había hecho de pequeño, pero con un billete de primera. En Calcuta se reunió con Saroj Sood y visitó el reformatorio de Liluah, donde le enviaron después de recogerle en las calles. 

Saroo junto a su madre Kamla
Su madre Kamla nunca perdió la esperanza de encontrarle, le esperó a la vuelta de la esquina de donde vivían entonces. Saroo no lamenta nada de lo ocurrido, salvo la muerte de su hermano. Le asombran los giros de su milagrosa historia y está convencido de que todo estaba destinado a suceder exactamente como ocurrió. Por cierto, siempre pronunció mal su nombre. Es Sheru, que significa LEÓN. 


Comentarios

  1. Una increible historia. No leí el libro, vi la pelicula me gusto muchísimo. Gracias Iker por tus relatos.

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    Respuestas
    1. ¡Gracias Cova! La película me encantó y el libro es genial.

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