Ir al contenido principal

Entre uvas, audiencias y vestidos

Ahora que Chenoa y Estopa han logrado superar en audiencia (ya lo hicieron Broncano y Lalachus el año pasado) a Pedroche y Chicote en las Campanadas, muchos hemos convertido la última noche del año en un pequeño ritual: contemplar el enésimo experimento estético de Cristina –cada año más cercano a una instalación de museo contemporáneo– para, después, regresar con alivio a La 1 o a cualquier cadena ajena al grupo de Atresmedia. 

Chenoa y Estopa en las Campanadas de RTVE

Resulta curioso cómo hemos sofisticado una tradición que nació siendo tan sencilla: doce uvas, doce campanadas y un reloj que, con suerte, no se adelantaba. 

Mientras tanto, en Dinamarca se conforman con romper platos para atraer la buena fortuna; en Italia se visten de rojo para espantar la mala suerte; en Escocia celebran el Hogmanay encendiendo antorchas como si el tiempo se combatiera con fuego; y en Japón reciben al año con 108 campanadas que purifican el espíritu. 

Nosotros, en cambio, hemos convertido en tradición sobrevivir al impacto visual del estilismo de Pedroche antes de que baje el carillón y empiecen las campanadas que anuncian la llegada de un nuevo año. 

Chicote y Pedroche en las Campanadas de Atresmedia

Y aun así, por mucho espectáculo que nos ofrezcan, algunos seguiremos echando de menos la elegancia y la profesionalidad de Anne y Ramontxu. Como ellos, ninguno. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El verdadero propósito de la lectura

“Maestro, he leído tantos libros... pero he olvidado la mayoría. ¿Para qué leer?”. Esa fue la pregunta de un estudiante curioso. El maestro no respondió. Solo miró en silencio.  Unos días después, estaban sentados junto a un río. De repente, el anciano, dijo:  “Tengo sed. Tráeme agua... pero usa ese colador viejo que está en el suelo”.  El estudiante pareció confundido. Era una petición ridícula. ¿Cómo podía alguien traer agua en un colador lleno de agujeros? Pero no se atrevió a discutir. Tomó el colador y lo intentó. Una vez. Dos veces. Una y otra vez... Corrió más rápido, lo inclinó de otra manera, incluso intentó tapar los agujeros con los dedos.  Nada funcionó. No pudo retener ni una sola gota. Agotado y frustrado, dejó caer el colador a los pies del maestro y dijo:  “Lo siento. Abandono. Es imposible”.  El maestro lo miró con amabilidad y dijo:  “No abandonaste. Mira el colador...”.  El estudiante bajó la mirada... y notó algo.  El viej...

Chonis y canis

Los 2000 son sinónimo de música electro, pantalones de campana, pitillos y plataformas, pero también de chonis y canis. ¿Qué es ser una choni? ¿Y un cani? ¿Qué les diferencia del resto? Ambos llaman la atención a kilómetros de distancia y su vocabulario se reduce a las mil palabras, la mayoría malsonantes e inventadas.  Grupo de chonis El uniforme reglamentario de una choni es el chándal, de Nike a ser posible. Una choni es una persona hortera de generoso escote que viste colores chillones con estampados llamativos. El abrigo de una choni también se distingue rápidamente del resto. Son gruesos, de color blanco o negro y con capucha esquimal. En su particular vestuario tampoco pueden faltar las plataformas pasadas de moda, los  piercings , tatuajes y pendientes de aro.  Choni El exceso de maquillaje es otro de sus distintivos. Llevan pintada la raya del ojo hasta casi tocar las orejas, labios de color intenso, sombra de ojos hasta las cejas y pestañas post...

6 cosas que no hacer según los estoicos

Estoicos  1. “No sufras por problemas imaginados. Ocurrirán o no ocurrirán. No sufras antes de que sea necesario” - Séneca.  Séneca 2. “No te quejes, ni siquiera contigo mismo” - Marco Aurelio. 3. “No te compares con otros” - Epicteto. Epicteto 4. “No vincules tu identidad a las cosas materiales que posees” - Séneca.  5. “No hables más de lo que escuchas. Dos oídos, una boca” - Zenón.  Zenón 6. “Tú también te equivocas, así que no juzgues a otras personas” - Marco Aurelio.  Marco Aurelio