domingo, 19 de abril de 2015

La droga del siglo XXI

El azúcar es una de las sustancias más consumidas del mundo. Su lugar de origen está situado en Nueva Guinea, desde allí su cultivo se extendió a China y al cercano Oriente en el año 4.500 a.C. La primera nota escrita que se tiene en Occidente sobre la caña de azúcar procede de un almirante de Alejandro Magno que la conoció en la India, en ella decía lo siguiente: "Existe una clase de caña que produce miel sin la intervención de las abejas". Ya en el siglo I d.C., los griegos y los romanos conocían el azúcar como "la sal de la India". 

Azúcar blanco refinado
Lo cierto es que el azúcar se ha convertido en uno de los mayores enemigos de nuestra salud por ser un alimento altamente calórico y peligroso que está directamente relacionado con situaciones de sobrepeso y obesidad. El azúcar en sí no es malo, lo que es perjudicial para la salud es el azúcar blanco refinado que venden los supermercados, ese que está presente en panes, galletas, bollería, pastelería, helados, pasta blanca, arroz blanco... Este azúcar que consumimos habitualmente es sacarosa sintetizada de manera artificial que no nos aporta nada desde el punto de vista nutricional y que, además, nos roba los minerales y las vitaminas de nuestro organismo. El azúcar blanco refinado nada tiene que ver con el que contienen las frutas, cuyo azúcar es completamente natural. 

Existen además muchos tipos de azúcar, se clasifican según su origen: de caña de azúcar o remolacha, aunque también por su grado de refinación. El azúcar prieto o azúcar moreno es integral y no se somete a refinación. El azúcar rubio es menos oscuro que el azúcar moreno y tiene mayor porcentaje de sacarosa. El blanco o el azúcar común tiene un 99,5% de sacarosa y se somete a un proceso de decoloración con azufre, es el más consumido. Y por último, el azúcar refinado o extrablanco es altamente puro, aunque en el proceso de refinamiento se desechan algunos de sus nutrientes, como minerales y vitaminas.

Diferentes tipos de azúcar
Un consumo excesivo de azúcar puede provocar enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, alzhéimer, etc. Por eso, desde la OMS recomiendan no pasarse de entre 6 y 12 cucharillas diarias. La Organización Mundial de la Salud asegura que un consumo menor del 5%, unos 25 gramos aproximadamente, traería consigo mejoras adicionales para la salud, tales como mejorar los niveles de energía, reducir los riesgos de sufrir un ataque al corazón, prevenir distintos tipos de cáncer y hasta mejorar la salud dental. 

Para reducir su consumo existen diferentes alternativas naturales: Podemos consumir miel, un producto totalmente natural con una fuente importante de antioxidantes y demás nutrientes; azúcar de caña, es integral, muy digestivo y de fácil asimilación; el sorgo, sustancia que se obtiene de prensar esta planta, el líquido se reduce y se obtiene el endulzante; el agave, parecido a la miel y muy digestivo; o la estevia, que no nos aporta calorías y no contiene hidratos de carbono. Resulta curioso que siendo un potente endulzante natural, el uso de la estevia esté prohibido en nuestro país, aunque se puede conseguir a través de 'La Dulce Revolución': http://dolcarevolucio.cat/es/

Planta de la estevia
Resulta curioso que el azúcar sea la sustancia más consumida y peligrosa del mundo. Su consumo, no solo no desciende, sino que sigue aumentando y España, junto a Reino Unido, es el país europeo con mayor número de consumidores. Si hasta la OMS, esa que propaga y crea enfermedades para consumir más medicamentos, recomienda reducir drásticamente el consumo diario de azúcar, es porque la situación es realmente preocupante. Sí que podemos prescindir del azúcar y optar por otras alternativas naturales, el problema es que la droga del siglo XXI está presente en muchos alimentos de nuestra vida cotidiana, y eso no podemos evitarlo. 

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