miércoles, 11 de mayo de 2016

Algunos de los trabajos más curiosos

Existe un gran número de profesiones poco comunes y que, sin embargo, realizan una labor fundamental y necesaria. Analizamos algunas de las ocupaciones más curiosas de nuestro mercado laboral, esas que no aparecen en los anuncios de empleo. 

Comenzamos con el probador de videojuegos. Las personas que desempeñan esta labor pasan las ocho horas de la jornada testando las características de los juegos que van a salir al mercado. Uno de los riesgos de este trabajo es la vista. 

Probador de videojuegos
La jornada laboral de un catador de helados es, al menos, mucho menos agotadora y apetitosa. Su quehacer consiste en ir probando los helados de una marca y ser capaz de diferenciar cuáles son aquellos matices discordantes en el sabor para lo que se necesita un paladar selecto y mucha imaginación. Éste me gusta más.

Catador de helados
Más laboriosa y peligrosa es la tarea que desempeña un limpiador de semáforos, labor para la que no vale cualquiera. Para dedicarse a ello resulta indispensable cumplir una serie de requisitos como tener un seguro contra accidentes, el testamento en regla, estar en forma, ser un apasionado de la limpieza y las alturas, y tener entre 18 y 35 años. 

Limpiador de semáforos
Los hay también quienes se dedican a eliminar los chicles de nuestras vías públicas. Su impulsora no es otra que la reina Isabel II de Inglaterra que buscaba a alguien que se deshiciera de los chicles pegados en las aceras próximas al Palacio Real. 

Limpieza de chicles
El sexador de pollos, pese a lo atractivo del salario, suele aparecer en las listas de los peores trabajos a los que te puedes dedicar. Sin embargo, es un trabajo mucho más importante de lo que pensamos. Y es que un buen sexador de pollos tiene que tener la habilidad y la rapidez de reconocer el sexo del mayor número de pájaros en el menor tiempo posible. 

Sexadores de pollos
Llegamos a los que, probablemente, sean los trabajos más asquerosos del mundo. Aquí nos encontramos con el limpiador de alcantarillas, el oledor de axilas o el inseminador artificial de ganado. El primero se encarga de limpiar los desechos de los sumideros, ¿o creías que se limpiaban solos? 

El oledor de axilas es, evidentemente, una profesión demandada por los fabricantes de desodorantes. Se dedican a oler axilas de voluntarios para comprobar el efecto de los desodorantes. ¿Alguien tendrá que catarlos antes de ponerlos a la venta, no crees? 

Oledor de axilas
Y... ¡Agárrate fuerte! ¿Sabías que el inseminador artificial de ganado deposita el semen (con la ayuda de su brazo) en el culo de la hembra para preñarla artificialmente? ¡Cosas más raras se han visto! 

Inseminador de ganado
Lo cierto es que son muchas e innumerables las actividades que se realizan, sepamos o no, y sin las cuáles no tendríamos qué comer o nos pegaríamos al suelo. Desde aquí gracias a los que trabajáis en actividades raras, todas útiles y muchas, la mar de divertidas. 

Guardia Real en Londres

2 comentarios:

  1. Me quedo con los helados, aunque el de maquillador de muertos también es tentador ...

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    1. Yo también es, al menos, la profesión más dulce de las que aquí comento. El resto puaj, aunque tiene que haber de todo.

      ¡Gracias, Marta!

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