lunes, 7 de diciembre de 2015

La prenda más influyente del siglo XX

Probablemente mientras estés leyendo este relato lo lleves puesto, incluso tengas más de uno en tu fondo de armario, y es que el pantalón vaquero es lo más sencillo de combinar. Los hay cortos, largos, acampanados, rectos, hiper ajustados, de talle alto, oscuros, claros, desgastados, de colores, hasta rotos. Un pantalón vaquero bien elegido se puede convertir además en tu prenda fetiche, pero para dar con él es necesario conocer tu cuerpo y saber cuál es el que mejor te sienta. 

Pantalón vaquero de Levi's
La ropa que escogemos cada mañana frente al guardarropa refleja nuestro estado de ánimo y según un reciente estudio de la Universidad de Hertfordshire (Reino Unido), cuando por la mañana nos notamos decaídos y con el estado de ánimo bajo tendemos a vestirnos con pantalones vaqueros. El estudio demuestra el poder psicológico de la ropa. Lo mismo sucede con los colores, cuya influencia es mucho más grande de la que nos llegamos a imaginar. 

Jeans ajustados, desgastados y rotos
La vida útil de unos vaqueros es bastante prolongada. Se calcula que tienen una duración de cuatro años y son utilizados de media una vez por semana. No obstante, el tejido de los jeans es tan fuerte y resistente que los hace irrompibles. Por cierto, ¿sabías que para fabricar un pantalón vaquero se necesitan cerca de 3.000 litros de agua? ¡Qué barbaridad! 

Los pantalones más icónicos y vendidos del planeta tienen más de 140 años. Un empresario, Levi Strauss, y un sastre, Jacob Davis, patentaron en 1873 el diseño de unos pantalones de trabajo con costuras ribeteadas en característico color cobre. Los primeros jeans fueron utilizados por los agricultores de la época, pesaban 750 gr., tenían tres bolsillos y se usaban con tiradores. No fue hasta 1880 cuando el químico Adolf von Baeyer obtuvo un colorante azul para que el vaquero adoptara su color insignia, el que hoy todos conocemos. En 1934, Levi's lanzó el primer vaquero diseñado para mujer. Pero los pantalones vaqueros tuvieron que esperar hasta 1950 para convertirse en un artículo de uso diario en la vida urbana. Marilyn Monroe les dio su toque sensual y los 70 popularizaron su uso. 

Marilyn Monroe con jeans
Hoy la firma americana factura casi 4.000 millones de euros al año y la compañía ha vendido más de 200 millones de pantalones vaqueros de color azul. El par más antiguo que se conserva data de 1879 y se calcula que su valor de mercado rondaría los 150.000 dólares. La revista TIME, en su número especial Millenium, consideró al vaquero la prenda más influyente del siglo XX, por delante incluso de la minifalda. 

Vaqueros
En la moda todo vuelve y una de las tendencias que se ha rescatado es la de los pantalones acampanados, aunque el vaquero hiper ajustado sigue siendo la prenda que más vestimos. Lo más it puede ser muy sexy y muy fashion pero no lo más cómodo, y si no que se lo pregunten a una australiana de 35 años que tuvo que ser hospitalizada por usar pantalones sumamente ajustados. La joven se derrumbó en su casa tras perder la sensibilidad en las piernas. 

Por eso la Fundación Española del Corazón (FEC) advierte que la ropa excesivamente ceñida puede provocar enfermedades cardiovasculares, especialmente las que están confeccionadas con telas muy pesadas como los vaqueros. La imaginación tampoco escasea en este sector y en agosto una marca puso a la venta unos jeans para cargar el teléfono móvil con un coste total de 217 dólares. Pantalones que se pueden comprar en la web de Joe's Jeans. 

Vaquero ajustado
Lo que empezó siendo una prenda de trabajo es hoy la más socorrida de nuestro armario. Yo ya estoy pensando en comprarme unos nuevos. 

3 comentarios:

  1. Buenos díass!!
    Yo no soy muy amiga de los vaqueros...prefiero vestido con medias o unos leggins!
    Un beso

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  2. Me encantan los vaqueros, Me resultan muy cómodos y más ahora que son elásticos y se adaptan muy bien sin necesidad de que te aprieten mucho.
    Lo que pasa es que antes me compraba un vaquero cada dos o tres años y ahora me compro dos o tres vaqueros al año. Y yo me pregunto, ¿para que quiero tantos pantalones parecidos y con lo que duran?
    ¡Ay, esta sociedad de consumo que nos crea necesidades!! Porque unos son claros, otros oscuros, otros desgastados, los hay de muchos colores, otros con lentejuelas en los bolsillos o ...y al final siempre te apetece otro nuevo modelito.
    Y lo peor es el tema ecológico con los tintes y la cantidad de agua que se gasta en su elaboración.
    En fin que hay que moderarse un poco...
    Un abrazo
    Mayte

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    1. La verdad que sí, son tan bonitos... Siempre y cuando compremos con moderación. A mí me gustan ajustados, son más calentitos en invierno. Reciclaré los más viejos para comprarme unos nuevos. ¡Larga vida a los vaqueros!

      ¡Un abrazo, Mayte!

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