martes, 12 de enero de 2016

La diosa del amor

El Nacimiento de Venus del pintor italiano Sandro Botticelli es una de las obras más características del estilo renacentista. Se trata de la primera pintura hecha en gran escala en el tiempo del Renacimiento con un motivo exclusivamente secular y mitológico. Fue pintada para un miembro de la familia Médici para decorar uno de sus palacios. El Nacimiento de Venus (1485) es considerada además una de las pinturas más famosas en la historia del arte, una de las que a mí más me gustan. Lo más singular de esta composición es su simplicidad. Son cuatro los personajes que el artista ejecutó al temple sobre este lienzo: Venus, Céfiro, Cloris y Primavera. 

El Nacimiento de Venus 
En el centro aparece Venus, desnuda, sobre una concha que llega a la playa gracias al movimiento de las olas y al soplido de Céfiro. Venus es la diosa del amor. El artista la representa mediante una postura típica en las estatuas romanas de las Venus Púdicas (honestas, castas y pudorosas). Su largo cabello cubre sus partes íntimas, su cuello presenta un tamaño antinatural y sus hombros una pronunciada y extraña caída. La concha significa el renacer de una persona, su resurrección. También es conocida como "La concha del peregrino" porque fue en la Edad Media cuando se realizaba una de las peregrinaciones cristianas más importantes, el Camino de Santiago. 

Venus, la diosa del amor
A la izquierda del cuadro vemos a Céfiro y Cloris, dos vientos que gracias a su soplo otorgan esencia espiritual a Venus. Entrelazados en un abrazo simbolizan la unión de la materia y del espíritu. Fue Céfiro quien secuestró a Cloris en el jardín de las Hesperides, se enamoró de su víctima y ella consintió convertirse en su esposa. Las rosas que les rodean, según la mitología antigua, fueron creadas al mismo tiempo que el nacimiento de la diosa del amor. Sus espinas recuerdan que el amor puede ser doloroso. 

Céfiro y Cloris
A la derecha, podemos observar a Flora de pie, dispuesta a cubrir a Venus con un manto decorado con motivos florales. Su traje es blanco y está bordado de acianos (planta de la familia de las compuestas). Un cinturón de rosas rodea su cintura y en su cuello luce una guirnalda de flores. Entre sus pies también podemos ver una anémona azul que anuncia la llegada de la primavera. 

Flora dispuesta a cubrir a Venus
Anémona azul entre los pies de Flora
Botticelli acentúa cada uno de los pliegues del ropaje de los personajes y representa los cuatro elementos de la naturaleza: aire, agua, tierra y fuego, este último a través del cabello ondulado de Venus. El pintor italiano, muy valorado en la actualidad e ignorado durante siglos, se inclinó por un estilo basado en la delicadeza, la gracia y un cierto sentimentalismo. 

Las espinas de las rosas representan el dolor que puede causar el amor
Poco antes de pintar esta obra, Botticelli fue llamado a Roma para decorar el fresco de la Capilla Sixtina, otra impresionante obra de la que hablaré más adelante. El Nacimiento de Venus puede verse en las Salas 10/14 de la Galería Uffizi en Florencia, palacio y museo que contiene una de las más antiguas y famosas colecciones de arte del mundo. ¡Imperdible!

5 comentarios:

  1. ¡Vaya!,de nuevo me encanta el tema de tu relato, Iker.
    Yo también estoy de acuerdo contigo en que es uno de los cuadros que más me gustan.
    Vale la pena admirarlo en la Galería de los Ufizzi, pero además, yo tengo la suerte de poder disfrutarlo en mi casa, sí, sí..., en el salón. Tengo un puzzle de 5 000 piezas que mide 1,40 x 1 m. Y, ¿quién tuvo la paciencia de encajar pieza a pieza y de invertir su tiempo en ello? Pues mi hermana Vicky, que es una experta montadora de superpuzzles. Y yo cuando lo vi, dije: ¡me lo quedo!
    Aunque ya lo tengo colgado unos años, me fascina mirarlo, me relaja, parece que el soplo del viento transciende y me da en la cara. Miradlo un rato concentrados y luego cerrar los ojos...
    Bueno, despertemos del hechizo.
    Por cierto Iker, ¿cuáles son las dimensiones del cuadro original? (lo buscaré en internet)
    Una sonrisa y un beso
    Mayte

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    1. Y tanto, ¡menuda suerte la tuya! Yo me enamoré del cuadro en cuanto lo vi en los Uffizi. Las dimensiones del cuadro original son: 278,5 cm de ancho por 172,5 cm de alto.

      Otra sonrisa para ti, y un beso grande.

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  2. Zorionak. Todos tus reportajes son estupendos.me encantan todos los detalles e información que nos facilitas.mari feli

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  3. Ritual de Afrodita.

    Unión de parejas.

    Seriedad y discreción.

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