jueves, 14 de enero de 2016

La invasión de las bolsas de plástico

Eran gratuitas y las consumíamos sin ton ni son, a porrillo. Nos desentendimos de nuestra Tierra y hoy sufrimos por nuestras acciones pasadas. La mayoría de las bolsas de plástico acaban en el mar y su impacto puede ser mortal para animales como tortugas, ballenas o delfines que mueren tras ingerirlas. Y es que el 75% de los residuos vertidos al mar son de plástico, lo que supone un serio problema medioambiental. 

Tortuga confunde una bolsa con comida
Según un estudio de una organización ecologista estadounidense, hay más de 5,2 billones de partículas de plástico en los mares y océanos, unas 269.000 toneladas. Cada año 8 millones de toneladas de plástico van a parar al mar. Solo el Mediterráneo acumula entre 1.000 y 3.000 toneladas de residuos plásticos en sus aguas superficiales. 

Residuos de plástico en la superficie del mar
¿Son las bolsas de plástico tan perjudiciales como aseguran? Más de lo que pensamos. Las bolsas de plástico gastan grandes cantidades de energía en su producción, están compuestas de sustancias derivadas del petróleo y las bolsas serigrafiadas (con textos e imágenes) pueden contener residuos tóxicos. Además tardan varios cientos de años en desintegrarse a pesar de que solo se utilizan un par de minutos. 

Bolsa de plástico enganchada a un árbol
Estados Unidos y la Unión Europea consumen el 80% de la producción mundial. Son varios los países que ya han tomado medidas para reducir lo más posible su consumo desorbitado. Francia, que consume cada año más de 17.000 millones de bolsas de plástico, de las que casi la mitad acaban en el ecosistema, acaba de prohibir este 1 de enero las bolsas de un solo uso. Su objetivo no es otro que reducir hasta en un 50% las bolsas de plástico en cuatro años. La ministra de Ecología gala, Segòlene Royal, da una tregua hasta 2017 a las bolsas que se utilizan en puestos de frutas y verduras. 

Francia prohíbe las bolsas de un solo uso
España, de momento, roza el aprobado con un consumo medio de 100 bolsas de plástico anuales, muy lejos de las 300 de 2007. Pero el Gobierno quiere que desaparezcan en 2018. El comercio catalán, por su parte, también tiene prohibida la distribución gratuita de bolsas de plástico de un solo uso desde el pasado día 1. Su objetivo es alcanzar este año una reducción del 90% tomando como referencia los datos de bolsas utilizadas en 2007. 

Lo cierto es que desde que todos los supermercados comenzaran a cobrar las bolsas, su consumo ha disminuido una barbaridad. Acostumbramos ir, de nuevo, con carros, bolsas de tela y/o rafia. Si bien algunos despreocupados prefieren pagar diez o cinco céntimos antes que llevar la bolsa de casa. No es cuestión de ahorrar, que también, sino de colaborar en la consolidación de un mundo mejor, más limpio y saludable. 

El mundo en nuestras manos
Cuidemos nuestra Tierra. Cada pequeño gesto familiar y ciudadano contribuye a la conservación del medio ambiente. O llevamos la bolsa de tela al súper o comemos besugo al plástico. La última decisión es nuestra.

5 comentarios:

  1. Lo de besugo al plástico suena riquisimo!(notese la ironía)
    Lo que pasa aquí, es que somos demasiado egoistas y solo pensamos en nuestro bien inmediato.
    Muy buena entrada.

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    1. Ese es el problema, que no pensamos en el daño que pueden provocar nuestras acciones. Solo miramos por nuestro bienestar.

      ¡Gracias, Janire!

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  2. No nos olvidemos de las tres "errres": reducir, reutilizar y reciclar.
    Como tu bien dices, Iker, se ha reducido mucho el consumo de bolsas desde que nos las cobran y es que parece que sólo somos capaces de reaccionar cuando nos tocan el bolsillo aunque sea por una ínfima cantidad.
    Esto ha llevado a que reutilicemos las que tenemos.
    Y no tenemos que olvidarnos de RECICLAR, importantísimo para el medio ambiente. A ver si somos capaces de separar para el reciclado todos los plásticos por convencimiento y voluntad propia.
    Tenemos un planeta maravilloso, único en el Universo, esperemos que no llegue a ser también el único que acabe asfixiado, envuelto en plástico.
    A ver si por fin se nos va despertando poco a poco la conciencia ecologista antes de que sea demasiado tarde
    Mayte

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    1. Bueno y aunque no te lo he dicho antes, me parece muy interesante tu artículo con todos los datos que nos aportas
      Mayte

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    2. Esperemos que sí y no sea demasiado tarde para cambiar nuestros malos hábitos. De "las tres erres" ya había decidido escribir más adelante, es algo que todos y todas deberíamos hacer. Si no cuidamos esta, nuestra Tierra, ¿donde viviríamos?

      Gracias por tus aportaciones, son estupendas y enriquecedoras.

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