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Tres de Bilbao

Son incontables las pastelerías o confiterías que fabrican sus propios dulces y, como no podía ser de otra manera, Bilbao tiene sus particulares delicias como el bollo de mantequilla, el pastel de arroz o la carolina. 

La carolina, la estrella de los dulces típicos de Bilbao
El bollo de mantequilla es único en su especie y uno de los dulces más conocidos de la capital vizcaína. Se trata de un bollo de leche tipo suizo relleno de una crema de mantequilla deliciosa que lo hace suave e irresistible. 

El esponjoso bollo de mantequilla fue una adaptación de los llamados suizos de leche que trajeron a Bilbao dos primos suizos a principios del siglo XIX. Hoy su fama es tal que hasta se exportan a diferentes países del mundo, sobre todo a Europa y Estados Unidos. De hecho, ir a Bilbao y no comer un bollo de mantequilla es como ir a París y no visitar la Torre Eiffel. 

Bollos de mantequilla
El pastel de arroz es también un dulce muy típico de la capital del mundo. No hay pastelería en Bilbao que no muestre en sus escaparates esta exquisitez. Lo más curioso de este pastel es su nombre, porque aunque se llame pastel de arroz no lleva arroz, una bilbainada más. Sin embargo, en sus inicios la harina que se utilizaba para hacerlo era de arroz. 

Pastel de arroz
Al parecer, fueron los *arrantzales vascos quienes a finales del siglo XIX trajeron esta receta desde Filipinas. Para elaborar un pastel de arroz tan solo se necesitan cinco ingredientes: leche, huevos, mantequilla, azúcar y harina de trigo. Su elaboración es, por tanto, sencilla. 

Pero la auténtica estrella de los dulces típicos de la capital vizcaína es la carolina, un pastel de merengue. Exclusiva y original por su aspecto, por su entrañable origen y hasta por sus ingredientes. Se trata de un dulce con forma de pirámide elaborado de merengue, hojaldre, yema de huevo y chocolate. Se dice que este característico postre fue creado hace más de medio siglo por un pastelero bilbaíno que quiso ofrecer a su hija Carolina un pastel diferente con lo que a ella más le gustaba, el merengue. 

Carolinas
Afortunadamente los maestros pasteleros de Bilbao han sabido mantener viva esta dulce tradición. Y es que a nadie le amarga un dulce esporádico, y ya si se trata de un bollo de mantequilla, un pastel de arroz o una carolina, mejor que mejor. Salivando me despido. 

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