domingo, 20 de septiembre de 2015

A vista de pájaro

Están en auge, cada vez son más los profesionales que utilizan drones (vehículos aéreos no tripulados), pero no es un fenómeno nuevo. En la Primera Guerra Mundial ya aparecen las primeras aeronaves por control remoto y su desarrollo se inició inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Su uso estaba reservado a fines militares. Hoy, también se emplean para medir la calidad del aire, la temperatura y la humedad del entorno o la existencia de incendios forestales. 

Un dron en pleno vuelo
En agricultura tienen un futuro asegurado, y es que los drones pueden sobrevolar los campos de una forma rápida y captar información. Sirven para controlar e incrementar la productividad, así como evitar las plagas. Los drones suelen, incluso, arrojar herbicidas y pesticidas y mantienen alejadas a las aves. 

Drones para el campo
Pero si hay algo que todos conocemos es que los drones también hacen increíbles fotografías y vídeos a vista de pájaro. Por este motivo, el pasado mes de julio se celebró la segunda edición del concurso de fotografías realizadas desde drones 2015 Drone Aerial Photography. Dronestragram, organizadora del concurso, recibió más de 5.000 imágenes enviadas por fotógrafos profesionales y aficionados. El jurado, formado por reputados profesionales de National Geographic y la red social Dronestagram valoró la creatividad, la calidad fotográfica y el respeto por el tema.

Primer premio en la categoría Lugares
Primer premio en la categoría Naturaleza
Segundo premio en la categoría Lugares

Sin embargo, los drones también suponen un quebradero de cabeza para las fuerzas de seguridad de diferentes países. En Carolina del Sur, la policía interceptó un dron que pretendía aterrizar en la prisión del estado con teléfonos móviles, tabaco y marihuana. Afortunadamente, los drones también evitan que se produzcan actos ilegales. En el estado de Morelos, en México, cuentan con cinco aparatos no tripulados para monitorizar desde el cielo la actividad humana y en Colombia se utilizan para combatir el crimen de la guerrilla. 

Lo cierto es que cualquier persona puede hacerse con uno de estos "juguetes" voladores. Aun así, antes de comprar un dron hay que tener en cuenta una serie de requisitos. Se debe invertir en baterías (escasa autonomía) y en repuestos, es recomendable escoger con cuidado la localización para volar (prohibido en zonas urbanas, hacerlo en un sitio amplio y despejado), la calidad de la cámara es similar a la de una webcam, al atardecer se logran las mejores imágenes y el viento es su gran enemigo. 

Para pilotar un dron es necesario acreditar una serie de conocimientos teóricos y realizar un examen práctico. Para pilotar uno de menos de 25 kg basta con un certificado básico o avanzado. En España existen diferentes escuelas y sus precios varían muchísimo, la mayoría superan los 1.000 euros. 

Para grabar imágenes con un dron de menos de 25 kg se debe realizar una comunicación previa y declaración responsable a AESA (Agencia Estatal de Seguridad Ciudadana) cinco días antes de la grabación. Asimismo, el precio de los drones varía muchísimo, los hay desde 50€ para principiantes, hasta los 4.000€ para profesionales. 


Por cierto, la empresa líder en drones es china y no copia a nadie. ¿Te gustaría grabar espectaculares imágenes desde el cielo? Hazte con un dron, empieza a volar alto y ni se te ocurra tocar uno de ellos en pleno vuelo, sus hélices son auténticas cuchillas, bien lo sabe Enrique Iglesias. 

Enrique Iglesias se hirió la mano con un dron en pleno vuelo

2 comentarios:

  1. Como siempre confiemos en la adecuada utilización de las técnologias y con fines benéficos para el ser humano y la Naturaleza.
    Gracias Iker por toda la información q nos facilitas de estos temas
    Mayte

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