miércoles, 2 de septiembre de 2015

Nuestro mejor embajador

No atraviesa uno de sus mejores momentos deportivos, pero Rafa Nadal es y seguirá siendo el mejor tenista español de la historia y el mejor de todos los tiempos en pistas de tierra batida, y todo ello gracias a su autoconfianza y fortaleza mental. 2004 supuso el despegar del tenista balear y en 2005 saltó a la élite del tenis mundial. Ese mismo año ganó su primer Masters Series en Montecarlo, pero no fue el único. Y es que también ganó los Masters Series de Roma y Madrid y su primer Roland Garros a los 19 años.

Con esfuerzo y pasión lo ha ganado casi todo. 14 Grand Slams (nueve Roland Garros, dos Wimbledon y dos competiciones individuales del Abierto de Estados Unidos), sin olvidarnos de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Pero ahí no queda la cosa. El de manacor es el tenista español con el mayor número de títulos individuales, 67. Además, ha sido el español que más semanas ha estado como número uno del ranking mundial de la ATP y el séptimo de la historia, con 141 semanas.

Rafa Nadal 
Lo cierto es que no está siendo su mejor año profesional y esta temporada tan solo ha ganado tres títulos, los de Buenos Aires, Stuttgart y Hamburgo, pocos para lo que nos tiene mal acostumbrados. Muchos aseguran que Nadal juega con el físico y que ya no es tan veloz como antes. Hoy es lento y llega tarde a los tiros, los golpes del rival le sorprenden, es un Nadal a cámara lenta. Pero el balear no está acabado, necesita encontrar respuestas con urgencia. Es consciente de que esto tiene una fecha de caducidad, le encanta la competición y lo que le rodea, pero sabe que tiene otras cosas para ser feliz. 

Nadal en una de sus victorias
Lamentablemente su carrera deportiva acumula tantas victorias como lesiones. En 2003 ya sufrió una fisura en el codo derecho durante un entrenamiento en Manacor. En 2004 una fisura de escafoides en el pie izquierdo en el torneo de Estoril. Durante 2005 y 2006 sufrió inflamaciones en el pie izquierdo y en 2007 calambres en el brazo izquierdo y mareos. Un año después, una tendinitis y en 2010 una lesión de rodilla. En 2013 regresó y ganó diez torneos, pero 2014 fue un año marcado por las lesiones. El español se lesionó la muñeca y tuvo que operarse de apendicitis. A pesar de las lesiones, el mallorquín fue capaz de hacerse con un Grand Slam (Roland Garros), un Masters 1000 (Madrid), un Open 500 (Río) y un 250 (Doha). 

Más allá de las lesiones, Nadal se crece ante las dificultades y es capaz de soportar un gran nivel de dolor físico. A pesar de la fama, los flashes y los focos, su familia y amigos le mantienen con los pies en la tierra. Es una persona sencilla, humilde y optimista, convencido de que volverá a Roland Garros para ganarlo.

Su famosa mordida tras ganar Roland Garros
Pero su mayor logro no está en las pistas de tenis, sino en su Fundación, cuyo proyecto ayuda a niños y adolescentes socialmente desfavorecidos que corren el riesgo de quedar excluidos de la sociedad. Actualmente los programas educativos de la Fundación Rafa Nadal se desarrollan en India y en España y cualquiera puede colaborar desde su página web. 

El tenista con su Fundación en la India
A la vista está que el mejor tenista español de la historia no solo participa en prestigiosas campañas de ropa interior, es nuestro embajador número uno, marca España y un ejemplo a seguir. Por eso ha recibido numerosas distinciones como el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en 2008. No os quepa la menor duda de que volverá a jugar al mismo nivel que en los últimos años, aún nos queda Rafa para rato.

Nadal en pleno partido 

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