lunes, 20 de junio de 2016

Pequeños grandes detalles

Están ahí y no nos damos cuenta. Son las pequeñas grandes historias que nos rodean y que apenas destacan en los informativos. Historias que merecen ser contadas y compartidas para ver el lado positivo de la vida. 

Comenzamos con May Ashworth, una abuela británica de 86 años que se ha hecho mundialmente conocida gracias a una foto que su nieto tuiteó. La imagen muestra una búsqueda que la anciana realizó en Google el pasado 9 de junio y en la que se puede leer: "Por favor, traduce estos números romanos MCMXCVIII, gracias", escribió la tierna y siempre agradecida abuela de Ben Eckersley. 

Búsqueda de May Ashworth en Google
Y es que May pensaba que cuando se hacía una consulta en Google, detrás había una persona en las oficinas que contestaba. "Pensaba que si era educada la búsqueda sería más rápida", contó Eckersley. 

May y Ben, nieto y abuela
Mahmoud ElAwadi fue uno de los cientos de habitantes de Orlando que acudieron a los bancos de sangre de su ciudad para ayudar tras el atentado del Pulse en Florida. Lo más significativo es que este estadounidense musulmán decidió ir a donar sangre como muchos otros ciudadanos pese al Ramadán, el mes del ayuno musulmán. 

Mahmoud ElAwadi donando sangre para ayudar tras el ataque al Pulse
ElAwadi subió esta foto a Facebook, acompañada de un texto en el que mostraba su rechazo al terrorismo y la homofobia.

Tierna es también la historia del pequeño Luke Westbrook. Un niño de 3 años que envió una carta a su perro fallecido y recibió una bonita respuesta. Y es que Luke, después de que su Beagle falleciera, quedó muy triste. Por eso su madre le propuso enviar una carta al 'cielo de los perritos' dirigida directamente a "Moe Westbrook, Cielo de los perros, 1ª nube". 

Una trabajadora de correos respondió la carta del pequeño
Su madre Mary había planeado buscar más tarde la carta para que el cartero no llegase a recogerla, pero se le olvidó. Y... ¡Sopresa! El pequeño Luke recibió una carta escrita por Zina Owens, una trabajadora de correos. "Estoy en el cielo de los perros. Juego todo el día. Estoy feliz. Gracias por ser mi amigo. Te quiero Luke", decía la misiva.

Carta enviada desde el 'cielo de los perritos'
¿Preciosa respuesta, verdad? Vivimos en un mundo con tanta negatividad y tantas malas noticias que el más mínimo detalle pasa totalmente desapercibido. Recuerda que la gratitud es un valor propio de almas grandes, la bondad es el único símbolo de superioridad y la ilusión es lo último que se pierde. 

"Solo quien es feliz puede repartir felicidad", Paulo Coelho. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario