viernes, 30 de septiembre de 2016

La historia del Ratoncito Pérez

¿Qué personaje de ficción visita los hogares de los niños españoles cuando alguno pierde un diente? ¡El Ratoncito Pérez!

Se trata de una leyenda universal que adopta diferentes nombres según el país. En México y Perú se le llama "el Ratón de los dientes"; en Francia, "Ratoncito" (la petite souris); en Italia, "Topolino" (Ratoncito), y en los países germanos, el "Hada de los dientes". Aquí en España se llama Ratoncito Pérez y, en otras partes, como en Cataluña es "L'Angelet" (el Angelito). 

El Ratoncito Pérez
Pero, ¿cuál es su origen? El origen más probable del ratoncito proviene de un cuento francés del siglo XVIII de la baronesa d'Aulnoy, "La bonne petite souris" (El buen ratoncito). Cuento que narra la historia de un hada que se transforma en un ratón para ayudar a derrotar a un malvado rey. El ratón se oculta bajo la almohada del mismo, tras lo cual se le caen todos los dientes. 

En España el Ratoncito Pérez fue creado por el jesuita Luis Coloma para consolar al joven rey español Alfonso XIII tras perder un diente con ocho años de edad. Coloma imaginó a un pequeño roedor que vivía con su familia dentro de una lata de galletas en la entonces famosa confiteria Prats, a poco más de cien metros del Palacio Real de Madrid. Su creador le describió como "un ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro y una cartera roja colocada a la espalda". Según el propio Coloma, el Ratoncito Pérez se deslizaba a través de las cañerías para llegar con algún regalo al palacio y a las casas de los niños pobres que habían perdido un diente de leche. 

El Ayuntamiento de Madrid rescató la memoria de este personaje instalando una placa en la calle del Arenal número 8, lugar donde Luis Coloma situó la vivienda del pequeño roedor. 

Placa que recuerda al famoso personaje
El Ratoncito Pérez tiene hasta su propia Casa Museo en Madrid: http://www.casamuseoratonperez.es/ 

Página web de la Casa Museo del Ratón Pérez

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1 comentario:

  1. No tenía ni idea del origen del ratoncito. Pero cuántas ilusiones ha creado!

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