Hace ya más de mes y medio que supimos que Edurne representará a España en el próximo Festival de Eurovisión y, ayer, 1 de marzo, a las doce del mediodía pudimos escuchar por primera vez "Amanecer", el tema que nos representará en Viena. La propia cantante ya anunció en enero que se trataba de una canción muy potente, desgarradora y con toques épicos que habla de desamor. La primera vez que la escuché no me convenció, pero cuanto más la escucho más me gusta. La impresionante voz de Edurne y el grito de dolor del estribillo es lo que más destaca de la canción, pero aún no hemos visto todo. Habrá que esperar hasta el 9 de marzo para poder ver el videoclip de "Amanecer" y hasta el 23 de mayo, la final del Festival, para valorar el tema junto a la puesta en escena. No es una canción para radios, ni para pistas de baile, es un tema 100% para Eurovisión compuesto por el compositor y productor español Tony Sánchez-Ohlsson y los suecos Peter Boström y Thomas G:son. El español ha compuesto para artistas de la talla de Pastora Soler, Auryn y Marta Sánchez, Boström ha trabajado con Lana del Rey y Loreen, y Thomas G:son ha escrito o co-escrito aproximadamente 60 canciones para los diferentes métodos de selección que cada año celebran los países europeos de cara al Festival de Eurovisión. G:son compuso Euphoria, canción que interpretó Loreen en 2012 y que ganó el Festival de ese año. En apenas 24 horas, "Amanecer" ha recibido tanto halagos como críticas. A muchos nos ha encantado, aunque algunos la tachan de monótona y con poco ritmo, es difícil tener a todos contentos. Lo cierto es que la canción gusta más fuera que en España. RTVE ha acertado con la elección de Edurne. Además de guapa, es una grandísima cantante que va a por todas. Desde que España participa en Eurovisión (1961), tan solo ha ganado dos festivales: "La, la, la", interpretada por Massiel en 1968 y "Vivo cantando" de Salomé en 1969. También ha logrado cuatro segundos puestos y cero puntos en tres ocasiones. Ojalá guste Edurne y quede entre los primeros cinco puestos, se lo merece.
“Maestro, he leído tantos libros... pero he olvidado la mayoría. ¿Para qué leer?”. Esa fue la pregunta de un estudiante curioso. El maestro no respondió. Solo miró en silencio. Unos días después, estaban sentados junto a un río. De repente, el anciano, dijo: “Tengo sed. Tráeme agua... pero usa ese colador viejo que está en el suelo”. El estudiante pareció confundido. Era una petición ridícula. ¿Cómo podía alguien traer agua en un colador lleno de agujeros? Pero no se atrevió a discutir. Tomó el colador y lo intentó. Una vez. Dos veces. Una y otra vez... Corrió más rápido, lo inclinó de otra manera, incluso intentó tapar los agujeros con los dedos. Nada funcionó. No pudo retener ni una sola gota. Agotado y frustrado, dejó caer el colador a los pies del maestro y dijo: “Lo siento. Abandono. Es imposible”. El maestro lo miró con amabilidad y dijo: “No abandonaste. Mira el colador...”. El estudiante bajó la mirada... y notó algo. El viej...


Comentarios
Publicar un comentario