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El Club de Malasmadres

No pueden ni quieren ser madres como las de antes y reivindican olvidarse de sus hijos de vez en cuando para salir, ver a sus amigas, irse de viaje o echarse la siesta. 

El Club de Malasmadres comenzó siendo un blog personal y con el tiempo se ha convertido en una gran red de madres que se definen como "mujer con mucho sueño, poco tiempo, alergia a la ñoñería, con ganas de cambiar el mundo o al menos de morir en el intento". 

Desayuno en el Club de Malasmadres
Laura Baena, su fundadora, sintió la necesidad de compartir su visión maternal, esa que reivindica un nuevo modelo social de madre que rompe estereotipos.

En pocos años el Club de Malasmadres se ha convertido en altavoz de una generación. Su lucha común: la conciliación. 

Laura Baena, fundadora del club
Ser mala madre es no anteponer el cuidado de los hijos a cualquier otra cosa, es poder elegir y compatibilizar en lo posible. A las malas madres se les queman las croquetas y no recogen a sus hijos del colegio a tiempo. Son madres que luchan por no perder su identidad como mujer y se ríen de sus intentos fallidos por ser "madres perfectas". 

El Club de Malasmadres acumula más de 350.000 mamás en redes sociales, que comparten sus fallos y experiencias en Facebook y Twitter. 




Para visibilizar la falta de conciliación que hay en España y demostrar que el 80% de las madres profesionales no pueden hacerlo, Malasmadres creó el proyecto "Yo No Renuncio", un proyecto sin ánimo de lucro que ha conseguido reunir 300.000 firmas en change.org creando así la asociación "Yo No Renuncio". 


Cualquier mala madre, con mucho sentido del humor, puede hacerse socia o colaborar con el club a través de aportaciones o sugerencias en hola@clubdemalasmadres.com. 

Malasmadres busca socias
Las malas madres han llegado para quedarse. Y tú, ¿te consideras una de ellas? 

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